SALUD/ Qué hacer para evitar las ansias del tabaco

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SALUD/ Qué hacer para evitar las ansias del tabaco

El pasado fin de semana se celebró el día internacional contra el tabaco. La farmacia es una gran aliada a la hora de terminar con el vicio de fumar. La deshabituación tabáquica es uno de los servicios en nuestra farmacia, pero dentro de este proceso al fuerza de voluntad es indispensable en quienes quieren abandonar el cigarrillo. Para ello, es importante la gestión de la ansiedad

Las ansias de fumar son reales, no se deben simplemente a la imaginación. Cuando usted siente “ansias”, puede que también note que cambia su estado de ánimo. Además, aumenta su ritmo cardiaco y su presión sanguínea. Trate estos consejos para superar estos momentos, y no se rinda; las ansias se aliviarán:

  • Mantenga a su alcance sustitutos que pueda chupar o masticar; como zanahorias, pepinos, manzanas, apio, pasas, chicle sin azúcar o caramelos.
  • Sepa que el enojo, la frustración, la ansiedad, la irritabilidad, e incluso la depresión son normales después de dejar de fumar, y que se irán aliviando a medida que usted aprenda maneras para lidiar con la situación sin usar tabaco. Consulte con su doctor si estos sentimientos duran más de un mes.
  • Respire profundamente 10 veces y aguante el último respiro mientras enciende un fósforo. Exhale lentamente y apague el fósforo. Pretenda que es un cigarrillo y póngalo en un cenicero.
  • Salga a caminar. El ejercicio puede mejorar su estado de ánimo y aliviar la tensión.
  • Tome una ducha o un baño.
  • Aprenda a tranquilizarse rápida y profundamente. Relájese. Piense sobre una situación tranquilizante y placentera e imagínese usted allí. Olvídese de todo por un momento. Concéntrese únicamente en un lugar pacífico.
  • Encienda un incienso o una vela en vez de un cigarrillo.
  • Dígase a sí mismo “no”. Dígalo en voz alta. Practique esto varias veces y escúchese así mismo. Otras cosas que puede decirse usted mismo son: “Soy muy fuerte como para dejarme vencer por el cigarrillo”, “Ya soy un ex fumador” o “No desilusionaré a mis amigos y familiares”. Y más importante aún, “No me desilusionaré a mí mismo”.
  • Nunca se permita pensar que “un cigarrillo no me hará daño”, porque sí le hará.
  • Colóquese una liga en su muñeca. Cada vez que piense sobre fumar, estírela y suéltela contra la muñeca para recordarse a sí mismo de todas las razones que le hicieron querer dejar de fumar inicialmente. Luego recuerde que no siempre necesitará la liga para ayudarle a mantenerse con sus planes de dejar el hábito.
Publicado por Lourdes

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